martes, 6 de diciembre de 2011

Nothing lasts forever..

Caminaba sobre tierras firmes y seguras, disfrutando de cada paso al andar. Y a pesar de estar conforme con el suelo que pisaba, con cada paso que daba, me fui acercando a límites y fronteras marcadas.
Sabía que esas fronteras no se debían cruzar, pero sin querer y a causa del placer, avanzé. 



Ahora estoy un poco desorientado, no hay firmeza bajo mis pies, son tierras indecisas que no sé a qué lugar me llevarán ni cuánto durarán, pero quizás ya sea tarde para retroceder. Sólo queda estancarme donde estoy y esperar a que el suelo enfríe y endurezca o seguir inciertamente los pasos de cada latido.

Sé que nada dura para siempre y que podré tropezar, caerme, lastimarme e incluso, con algo de suerte, podré encontrar algo de estabilidad en estas tierras, pero no soy un cobarde y prefiero arriesgar, aun sin ser seguro.







No hay comentarios:

Publicar un comentario